Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

martes, 23 de octubre de 2012

poemas de tristeza


Partió mi barco derramando lágrimas
y se perdió en los mares de tu ausencia.
Cuando el viento soplaba, era tu boca.
Cuando la noche tenebrosa y lúgubre,
acudían tus ojos a alumbrarme.
Y me recibes, fuego de bengalas,
en la dulce morada de tus brazos.
A punto estuve de quedarme hundido
en el frío imborrable de la tragedia.
Sin ti, la mar me pareció siniestra:
siempre agitada y me cegaban brumas.
Sin ti, mi barco no tenía puerto.
Yo, sin tu cuerpo, me sentía náufrago.
Estar contigo, aunque sea en tierra,
es mi deseo;
encallar siempre
en las hendiduras de tus rocas suaves.
A tu calor se debe que reviva.
Si vuelvo a navegar, será contigo:
que me ilumine el faro de tus ojos,
que me dirijas en la singladura.







Cuantas veces te he recordado,
cuantas veces te he olvidado.
Cuantas veces te he soñado,
cuantas veces me he despertado.
Cuantas veces te he llamado,
cuantas veces te he colgado.
Y porque entre dichas y desdichas
sigo amando a este amor que es imposible…
Entre tú y yo.








Jamás sabrás que te quise,
guardare este Amor dentro de mí,
sin que nadie logre adivinar el por qué
de mi dolor y sufrimiento.
Y, si algún día por causa del destino
se vuelven a cruzar nuestras miradas;
no tengas pena, que para entonces
habré renunciado a ti.
Si, habré renunciado a contemplar
la luz de tus ojos en una noche de estrellas,
a sentir el calor de tus manos
caminando hacia el cielo,
a decirte al oído muy quedo…
¡Cuánto te quiero! y a sellar nuestro amor
con el beso inocente de dos almas gemelas.
Pero bien:
Ayer mis brazos esperaron por ti
hoy renuncie a tu recuerdo,
mañana… a lo mejor te digan que
espere tu regreso; pero yo, ya no
estaré, me habré ido a un mundo sin
tiempo, donde ya no se espera, ya no
se recuerda, ya no se renuncia… ya
no se regresa, ya no viviré por ti…
Ya no moriré por ti.







Sola debajo de la luna
a orillas de una laguna,
recordando aquel sentimiento
que fue para ti, tu primer enamoramiento.
Sonriendo con lágrimas
hablando en voz baja
pensando en cuanto lo amas
y si el en verdad te ama.
Un deseo de tu corazón?
Un sentimiento sin razón?
Un enamoramiento de pasión?
O bien una simple confusión?
Seguir sola en la laguna
mirando el brillo de la luna
sonriendo con lagrimas
el sentimiento del alma.
Una de tantas razones por la cual
ella piensa sola y en voz baja
un sentimiento de amor y pasión
mostrando silenciosamente
de aquel hombre que fijo su corazón y mente
siendo sólo un simple sentimiento de qué?
de su primer enamoramiento.







Ya no hay nada, nada por hacer
he agotado mis fuerzas,
increíblemente me he
quedado atrapada en un
hermoso sufrimiento de amor.
Mis fuerzas agotadas están por querer salir,
estoy casi muerta, mi corazón ya no quiere latir
por el dolor de perderte,
no quiere perderte, no quiere entender.
Sólidamente de ti está enamorado
mi corazón late por el deseo enorme de tenerte!
Pero que puedo hacer, si ya he agotado mis fuerzas.
Resignada estoy a morir sin ti,
en este sufrimiento de amor
a pasado tanto tiempo, y aun respiro tu aroma en mí,
cierro mis ojos mi corazón tiembla
y sigo aquí, atrapada sin salida
sin poder calmar este dolor del corazón,
el grita fuerte, he agotado mis fuerzas,
yo grito, quiero luchar por mi libertad!




by marcos_bebe...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

tu amor vale mas que mil millones de estrellas

¡Ser, o no ser, es la cuestión! -¿Qué debe
más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así!
¡Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar! -¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?...

Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo
, y sin acción murieron.

martes, 23 de octubre de 2012

poemas de tristeza


Partió mi barco derramando lágrimas
y se perdió en los mares de tu ausencia.
Cuando el viento soplaba, era tu boca.
Cuando la noche tenebrosa y lúgubre,
acudían tus ojos a alumbrarme.
Y me recibes, fuego de bengalas,
en la dulce morada de tus brazos.
A punto estuve de quedarme hundido
en el frío imborrable de la tragedia.
Sin ti, la mar me pareció siniestra:
siempre agitada y me cegaban brumas.
Sin ti, mi barco no tenía puerto.
Yo, sin tu cuerpo, me sentía náufrago.
Estar contigo, aunque sea en tierra,
es mi deseo;
encallar siempre
en las hendiduras de tus rocas suaves.
A tu calor se debe que reviva.
Si vuelvo a navegar, será contigo:
que me ilumine el faro de tus ojos,
que me dirijas en la singladura.







Cuantas veces te he recordado,
cuantas veces te he olvidado.
Cuantas veces te he soñado,
cuantas veces me he despertado.
Cuantas veces te he llamado,
cuantas veces te he colgado.
Y porque entre dichas y desdichas
sigo amando a este amor que es imposible…
Entre tú y yo.








Jamás sabrás que te quise,
guardare este Amor dentro de mí,
sin que nadie logre adivinar el por qué
de mi dolor y sufrimiento.
Y, si algún día por causa del destino
se vuelven a cruzar nuestras miradas;
no tengas pena, que para entonces
habré renunciado a ti.
Si, habré renunciado a contemplar
la luz de tus ojos en una noche de estrellas,
a sentir el calor de tus manos
caminando hacia el cielo,
a decirte al oído muy quedo…
¡Cuánto te quiero! y a sellar nuestro amor
con el beso inocente de dos almas gemelas.
Pero bien:
Ayer mis brazos esperaron por ti
hoy renuncie a tu recuerdo,
mañana… a lo mejor te digan que
espere tu regreso; pero yo, ya no
estaré, me habré ido a un mundo sin
tiempo, donde ya no se espera, ya no
se recuerda, ya no se renuncia… ya
no se regresa, ya no viviré por ti…
Ya no moriré por ti.







Sola debajo de la luna
a orillas de una laguna,
recordando aquel sentimiento
que fue para ti, tu primer enamoramiento.
Sonriendo con lágrimas
hablando en voz baja
pensando en cuanto lo amas
y si el en verdad te ama.
Un deseo de tu corazón?
Un sentimiento sin razón?
Un enamoramiento de pasión?
O bien una simple confusión?
Seguir sola en la laguna
mirando el brillo de la luna
sonriendo con lagrimas
el sentimiento del alma.
Una de tantas razones por la cual
ella piensa sola y en voz baja
un sentimiento de amor y pasión
mostrando silenciosamente
de aquel hombre que fijo su corazón y mente
siendo sólo un simple sentimiento de qué?
de su primer enamoramiento.







Ya no hay nada, nada por hacer
he agotado mis fuerzas,
increíblemente me he
quedado atrapada en un
hermoso sufrimiento de amor.
Mis fuerzas agotadas están por querer salir,
estoy casi muerta, mi corazón ya no quiere latir
por el dolor de perderte,
no quiere perderte, no quiere entender.
Sólidamente de ti está enamorado
mi corazón late por el deseo enorme de tenerte!
Pero que puedo hacer, si ya he agotado mis fuerzas.
Resignada estoy a morir sin ti,
en este sufrimiento de amor
a pasado tanto tiempo, y aun respiro tu aroma en mí,
cierro mis ojos mi corazón tiembla
y sigo aquí, atrapada sin salida
sin poder calmar este dolor del corazón,
el grita fuerte, he agotado mis fuerzas,
yo grito, quiero luchar por mi libertad!




by marcos_bebe...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

no puedo negartelo si tu tevaz

tu conpañia
Tiendo a huir inconscientemente
del mundo y de mí...
pero tú desde hace poco,
de mi lado no te alejas
Me sustentas
a cada momento,
en que me siento
caer al vacío

Tu compañía es,
por tanto, siempre
un placer
Aunque pronto
de tu compañía,
ya no gozaré
enteramente
Siempre recordaré
la suerte que,
en gran medida
yo poseo

Como, también,
el haberte conocido
a tiempo

Siento cada vez más cerca,
el momento en que tú
has de partir...
mi tristeza se incrementa

Tu valía como persona y
buena amiga, en
los momentos bajos

Tu preciada compañía
que, guía cada uno
de mis pasos...

No sé como decirte
cuanto te echaré de menos;
el no tenerte aquí conmigo
a cada rato
Por ello te deseo mucha suerte
en todo aquello que tu anheles;
que se cumplan tus sueños
de abogada
Que alcances todo aquello
que más ames y
que no me olvides al
pasar de los años...
Que algún "papasito"
esté al alcance de tu mano!

Gracias por ser
tan buena amiga,
por esos ratos
infinitamente divertidos
Y gracias una vez más,
por tu grata compañía;
Yo... No te olvido...










la esencia de tu amistad.

Cada día, cada amanecer
noto la esencia de tu buena amistad.
Mis lágrimas conviertes en cristal.
Las tomas en tus hermosas manos
y con ellas me fortaleces para no caer.
Con la esencia de tu buena amistad
entregas todo de ti, por una alegría
en mi diario vivir.
Mis pesares llevas al abrazarme
y los tiras al olvido.
Me entregas tu tiempo
y olvidas el tuyo.
Tapas tus tristezas
al compartirlas conmigo.
Juntos reímos, juntos lloramos,
guardando los cristales
en el bello lugar dorado
dentro del corazón.

by marcos manuel cruz salazar.
amigos.

Cuanta música faltó
Se extrañan las carcajadas
Si repleto de miradas
Solitario se mató

Por no saber valorar
Lo que el rock a él le daba
En el sonido encontraba
Compañía y bienestar

¿Nunca supiste amar?
Nunca te enamoraron

Que te digan: he fallado
Casi nunca lo hicieron
Y tal vez correspondieron
Tus bohemias actitudes

Pero que del cariño dudes...
Todavía no lo entiendo

Y también mucho lamento
Tu corazón y tu mente
Si de tus hechos conciente
¡No te dieron mas los hombros!

Discúlpame tanto asombro
Pero soy muy realista
Sabías a simple vista
Con que te ibas a encontrar:

Rock, guitarra y cargadas, opiniones, carcajadas.

Reconoce que a los pibes...
Nunca los vas a olvidar.


by marcos manuel cruz salazar

aquella amiga.


Querida amiga y compañera,
aquella que ha presenciado mis lágrimas
aquella que me dio fuerzas para seguir
aquella que me decía lo que estaba mal.

Mi confidente, mi todo, mi luz en el camino
te podré comparar con mi ángel guardián
aquella que me hace ver mis errores y los acepta también,
la única que sabe lo que voy hacer.

Si alguna vez te lastimé, lo siento, no lo quise hacer.

Pero si un día te me vas
espero no olvides a tu amiga sin igual,
aquella que te acompañará
aunque sea en tus recuerdos no más.

Gracias, mil gracias por ser mi amiga de verdad.

by marcos manuel cruz salazar.

consuelo de un amigo.



Si ayer te dijo que no,
no le guardes rencor,
ser sincera prefirió,
tal vez fue lo mejor.

En el llanto
consuelo no hallarás
será como un mal sueño
que parece no tener final.

Pero en brazos de esta amiga
consuelo tu alma hallará,
y verás que de ese sueño
tu corazón libre saldrá.

Si piensas que en el mundo
ahora solo tú estás
y que jamás en tu vida
un cariño encontrarás,
recuerda que tras la montaña
un rayito de sol se escapará
y que bajo la tormenta
una cabaña aparecerá.

Si ayer te dijo que no,
no le guardes rencor,
ser sincera prefirió,
tal vez fue lo mejor.

Con el rencor
tu corazón se ahogará
en la misma sangre
que de allí brotará.

Pero tienes a una amiga
que tu herida sanará
con un lazo de cariño
y curitas de amistad.

Si piensas que en el mundo
ahora solo tú estás
y que jamás en tu vida
un cariño encontrarás,
recuerda que no pasará noche tan fría.
que no te vaya a cobijar,
y que no pasará un día
que no te llene de alegría.

by marcos manuel cruz salazar